Esas palabras duelen. Hace tiempo que no me afectaban así. Siento
un torbellino de tristeza y decepción tan grande como el océano. Son tan duros
conmigo pero dudo que alguna vez lleguen a entender de verdad las heridas que
dejan.
Por eso prefiero vivir en mi mundo. Encerrarme en mi música,
en mis libros, en mis tonteras. Soy libre de ser yo, sin prejuicios, sin que me
recuerden lo solitaria que suelo ser.
A veces me canso demasiado y creo no poder continuar, pero
saco fuerzas de no sé donde para demostrar que puedo sobrevivir a sus palabras
hirientes.
Aun no estoy lista para darme por vencida aun creo en la
magia que viene con la brisa cada atardecer.
Todo esto sanara quizá hoy no, ni en un tiempo cercano. Lo
hara debo confiar en ello. Por el momento me tengo a mi misma. Debo aguantar un
poco más.





